
¿por qué te diste vuelta? yo estaba tan segura de ti.
¿por qué te diste vuelta? nunca pensé que sí te irías.
¿por qué te diste vuelta? esperaba que me dieras una explicación.
¿por qué te diste vuelta? antes de irte pudiste haberme dicho adiós.
¿por qué te diste vuelta? seguramente no hice caso a las señales que mandaste...
¿por qué te diste vuelta? hasta la puerta cerraste tras de ti...
¿por qué te diste vuelta? seguro que regresas.
te diste vuelta porque no supe mantenerte a mi lado, porque yo te señalé hacia donde voltear, porque aunque no te hubieras ido solo yo te hubiera empujado, porque necesitaba sentir frío otra vez, porque no te hubieras ido sin que las señales las diera yo, porque aunque hubieras dejado la puerta abierta no te dejaría entrar.
te diste vuelta porque no había nada que ver en esta dirección. el fondo blanco resbaloso que se quedó aquí ya no deja dibujar más. mejor date vuelta y por favor cierra la puerta tras de ti.
gracias.
2 comentarios:
Una puerta es un objeto significativo (Quiza no tanto como una ventana, pero lo es). Así como las ventanas metafóricas de las que nos vemos rodeados a lo largo de nuestro viaje por la vida, las puertas juegan un papel importantísimo. Hay montones frente a nosotros, hasta donde la imaginación alcanza. Y de repente tenemos que saber por cual entrar, por cual no, cuando salir una vez que ya entramos y la incertidumbre de saber si esa puerta nos llevará a algun lugar agradable, a un cuarto oscuro, o a una habitación con aun mas puertas...
La clave segun yo, está en saber cuando salir y cuando entrar... cuando es tiempo y cuando no.
Desgraciadamente no hay un instructivo.
Saludos Manipuladores, muchacha!!!!
Publicar un comentario